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Gírese. Salga. ¡Siguiente! El alcaide dice que no me equivoque. ¿Quieres otro trabajo? Le pongo a cargo de todo el almacén. Porque sé algo que el alcaide no. El camión está descargado. El conductor necesita una firma. La necesita justo aquí. Si necesita ayuda, yo solía encargarme de los envíos en una panadería. Dicen que es escritor. Eso también. Y comunista. ¿Qué cojones les pasa? Este es un gran país. Estoy de acuerdo. ¿Sabe escribir a máquina? Pare. Bueno, si pudiera leerlo Juegos “Protocolo de devolución de bienes. El formulario -A se presentará por triplicado a Suministros, Envíos, y la oficina del alcaide”. Cree que me va a enseñar el abecedario y le daré la mano, agradecido y diciendo: “Gracias, señor Trumbo, me ha cambiado la vida, nunca le olvidaré”. Me cayeron años por matar a un blanco que intentó robar mi bar. Lo hice y lo volvería a hacer. Si me desprecia, le joderé como nunca le han jodido en su vida de rico de Beverly Hills. Intento que pase el tiempo y me den la condicional. ¿Quiere ayudarme a que suceda? Bienvenido a Suministros, camarada. Querida Cleo, no cuento los días ni las horas, cuento los segundos. A veces pienso que moriré de aburrimiento, otras de miedo. No de este lugar, pues aquí los desafíos son superables. Potenciados por días de encantador aburrimiento. Planos y tranquilos comparados con toda aquella batalla Incesante, fea y desafortunada. No, temo por lo que sucederá cuando salga. A nuestra familia y a nuestro país. No todas las noticias son preocupantes. Algunas me recuerdan que lo que no es capaz de urdir la imaginación, la realidad entrega sin miramientos. Y la realidad ha entregado, en su maravillosa beatitud, al sistema penal federal, a J. Parnell Thomas, convicto por evasión de impuestos. Mírenos, somos un par de presidiarios. Pero solo usted ha cometido un crimen. A pesar de todo, sé que soy el desafortunado más afortunado que existe, porque tú y los niños me calentáis, alimentáis, vestís, tranquilizáis y rejuvenecéis estando siempre en mi corazón. Te quiere, prisionero número .



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